Informe Semanal

En nuestro weekly de la semana pasada, conversábamos sobre el nivel alcanzado por el VIX y lo que éste representaba; mostrando que, aunque este índice se encontraba en mínimos históricos, situación que nos permitía dimensionar estrategias de hedging a un costo mucho más bajo que en otras ocasiones, nos indicaba que el mercado estaba bastante confiado en el performance futuro de la bolsa americana y que no esperaba sorpresas con resultados negativos. Sin embargo, aunque en realidad el sentimiento globalizado del mercado sigue siendo en cierta medida “low fear” no debemos olvidar de ir con mucho cuidado en estos momentos.

Para explicarnos más en detalle, cuando el VIX es muy bajo (reflejando que los inversionistas solo prevén noticias “positivas” en un futuro cercano) es como conducir un Ferrari en una autopista de varios canales con el asfalto en perfecto estado; bajo estas condiciones es normal que el conductor de este auto de alto desempeño, sienta mayor seguridad por las condiciones de la carretera y acelere hasta alcanzar una velocidad que, bajo otras condiciones, no lograría. Aunque parece que este tipo de forma de actuar no acarrea peligro, ya que al fin y al cabo las condiciones son idóneas, de llegar a ocurrir un accidente, lo más probable es que sea fatal.

El VIX muestra un mercado con un sentimiento positivo que incita a la mayoría de los inversionistas a asumir mayores riesgos ya que, al fin y al cabo, “es muy poco probable que algo pueda salir mal, si todo está en perfectas condiciones”. El problema de la extrema confianza es que, de ocurrir algo inesperado como: el ataque cibernético llevado a cabo a inicios de esta semana de alcance global o la reciente vinculación de Trump con el gobierno ruso, hacen que la reacción del mercado sea mucho más “exagerada” que en condiciones normales; lo que ha producido los recientes retrocesos de los principales índices americanos producto del cierre masivo de posiciones que antes parecían no tan riesgosas pero que realmente traían de forma intrínseca un ratio riesgo/beneficio mayor al usual.

El día miércoles el índice VIX aumentó, en un solo día, un 50% y el Dow Jones perdió casi 600 puntos (un retroceso que no se observaba desde hace 8 meses). Creemos que, para los inversionistas más allá de la preocupación inicial sobre la investigación de posibles vínculos con Rusia, el mayor temor se basa en que una posible investigación pueda impactar negativamente sobre los avances en materia de reforma tributaria, “relaxing” de la regulación sobre la industria financiera e inversiones en infraestructura como principales factores de impulso al crecimiento económico del país, hipótesis que en base a nuestro criterio explica gran parte del rally alcista que hemos visto en el mercado americano principalmente desde las elecciones presidenciales.

Acá mostramos una representación gráfica de la importante caída del S&P 500 ocurrida en la jornada del miércoles. (fuente: finviz)

De igual forma, en los primeros weekly report que enviamos en 2017, comentábamos que el simple hecho de que Trump haya sido nombrado como presidente de EEUU, nos iba a someter a una dinámica de mercados bastante retadora dada su “particular” personalidad.

Más allá de ciertos aspectos macroeconómicos de EEUU, en términos generales, la economía americana realmente presenta importantes síntomas de mejora (muy bajo desempleo, inflación en niveles esperados, balanza de pago con tendencia positivas, plan de estímulos fiscales, incremento del gasto de defensa, etc.) lo que nos hace pensar que realmente el factor crítico (y el cual gobernará la dinámica del mercado financiero) es el aspecto político condicionado a la volatilidad del Sr. Trump y su capacidad de llevar a cabo su agenda pro crecimiento.

Ahora más que nunca destacamos lo mencionado en otras ocasiones: sabemos que existen oportunidades de inversión muy interesantes en el mercado americano (sobretodo en el sector healthcare y en e-retail); sin embargo, debemos proteger nuestra inversión de eventos como los vividos esta semana, donde la irracionalidad y nerviosismo del mercado son los principales actores. Para esto debemos aprovecharnos de lo “económico” que sigue siendo el proteger nuestro portafolio con algunas estrategias en instrumentos derivados como opciones bien sea a través de puts al SPX o calls al VIX.

Como dice Warren Buffett: “Regla #1: nunca pierdas dinero. Regla #2: nunca olvides la regla número 1”. Siempre hay que recordar que perder dinero duele el doble que ganarlo y la única forma de estar tranquilos es estableciendo una estrategia de inversión que proteja nuestro capital en momentos de ajustes bien como el vivido en esta semana o el próximo ajuste de mayores dimensiones.